Todo este caos que se vive en el mundo, tiene paralizada a las persona y todo era cuestión de tiempo y en cualquier momento llegaba el caos de la gripe H1N1 se sementara en Sudamerica. Pues ya se han visto casos en el país de Colombia y hoy le toco su momento de tensión a Brasil y Argentina, las dos países mas extensos de ese continente, y se puesto a los países en estado de emergencia para evitar el posible contagio de forma masiva. En Brasil se creo mucha sosobra por la noticia que es una de la mas alarmantes de los ultimos tiempos el ministro de Sanidad, José Temporao se expreso por vía televisiva diciendo energicamente: "El virus ha llegado a Brasil", .ya que se había reportado la enfermedad en algunas zonas del respectivo país de alguna personas que vinieron del extranjero: tres de México y uno de Estados Unidos.
"Estamos preparados, quédense tranquilos, la situación está bajo control", ha subrayado Temporão, que ha explicado que los cuatro casos fueron confirmados por el método de exclusión para el diagnostico directo no estarán disponibles hasta la semana que viene, aunque los análisis ya han sido enviados a los laboratorios para su estudio exhaustivo. actualmente hay mas de una veintena personas que se creen pueden haber contraído el virus de la gripe H1N1, y de ellas un promedio de 12 continúan en observación por considerarse que puede que desarrollen la enfermedad en su organismo y estén al borde de la tal temida pandemia.
En el país de la samba por el momento no se ha decretado en estado emergencia pero si se han tomado medidas especiales ya que es el segundo país de en el continente sudamericano, antes fue en Colombia, con casos confirmados del virus H1N1. "
jueves, 7 de mayo de 2009
domingo, 3 de mayo de 2009
La Neumonia
Esta enfermedad llamada Neumonía es un término general que mantiene consigo las infecciones de pulmón, que pueden estar provocadas por diversos microbios infecciosos, tales como virus, bacterias, y sobretodo hongos y parásitos. muy seguido la neumonía empieza tras tener una infección de las vías respiratorias superiores digamos una infección garganta. En estos casos los síntomas de neumonía se ponen de manifiesto tres días después de haber contraído una simple gripe o dolor de garganta.
Síntomas Comunes
Los síntomas varían, dependiendo de la edad del niño y/o Adolescente de la causa de la neumonía. Algunos de los síntomas más frecuentes son:
Cambios bruscos de temperatura corporal ,titiriteos ,escalofríos , tos repetida y con flemas en algunos casos de lo contrario tos seca, respiración inusualmente y repetidamente rápida, sonidos sibilantes en el area toraxica y ruidos roncos al respirar( se respira con dificultad en algunos casos) hace que los músculos intercostales se retraigan (los músculos de la caja torácica o entre las costillas se hunden con cada respiración) esto conlleva a vómitos,dolor torácico, dolor abdominal y disminución de la actividad
pérdida del apetito o escaso interés por el pecho en los mas pequeños en casos extremos, color azulado, gris o amoratado en los labios y las uñas de las manos. A veces el único síntoma que presenta un niño con neumonía es la respiración rápida. En ocasiones, cuando la neumonía afecta a la parte inferior de los pulmones, ubicada cerca del abdomen, puede no haber ningún problema respiratorio, pero habrá fiebre y dolor abdominal o vómitos.En algunos casos la neumonía es de origen bacteriano, generalmente el niño infectado enferma relativamente deprisa y experimenta una súbita aparición de fiebre alta y respiración inusualmente rápida. Cuando la neumonía es de origen vírico, los síntomas tienden a aparecer de forma más gradual y suelen ser menos intensos que en la neumonía bacteriana. La respiración sibilante es más frecuente en la neumonía vírica. Algunos tipos de neumonía provocan síntomas que dan pistas sobre qué gérmenes están causando la enfermedad. Por ejemplo, en niños mayores y adolescentes, la neumonía provocada por Mycoplasma (también denominada neumonía atípica) se caracteriza por provocar dolor de garganta y de cabeza aparte de los síntomas de neumonía habituales.En los recien nacidos, la neumonía provocada por Chlamydia, además de provocar síntomas leves, puede asociarse a conjuntivitis en ausencia de fiebre. Cuando la neumonía está provocada por la tos ferina, el niño puede tener largos episodios de tos, ponerse cianótico (azul) debido a la falta de aire o emitir un sonido aspirado característico al intentar coger aire.
La neumonía es basicamente una infección pulmonar que puede estar provocada por distintos tipos de gérmenes, como las bacterias, los virus, los hongos y los parásitos. Aunque los distintos tipos de neumonía tienden a afectar a diferentes grupos de edad, la mayoría de las neumonías están provocadas por virus. Algunos de los virus que provocan la neumonía son los adenovirus, el rinovirus, el virus de la influenza, el virus sincitial respiratorio y el virus de la parainfluenza.El período de incubación de la neumonía varía, dependiendo del tipo de virus o bacteria causantes de la infección. Algunos de los períodos de incubación más habituales son: virus sincitial respiratorio, de cuatro a seis días; influenza (gripe), de un dia a tres dias.
Con tratamiento, la mayoría de los tipos de neumonía bacteriana se curan en un plazo de entre una y dos semanas. La neumonía vírica puede durar más. La neumonía provocada por Mycoplasma puede tardar de cuatro a seis semanas en curarse por completo.Los virus y bacterias que provocan la neumonía son contagiosos y se suelen encontrar en los fluidos y secreciones de la boca y de la nariz de una persona infectada. La enfermedad se puede contagiar cuando una persona infectada tose o estornuda cerca de otra persona, y también al compartir vasos, cubiertos y similares y al tocar pañuelos utilizados por una persona infectada.Existen vacunas para prevenir las infecciones por virus o bacterias que pueden provocar algunos Los niños suelen recibir vacunaciones sistemáticas contra la Haemophilus influenzae y la tos ferina (pertusis) a partir de los 2 meses de edad. (La vacuna de la tos ferina o pertusis es la "p" parte de la “triple" o DPT.) En la actualidad también se administra la vacuna contra el neumococo, una causa habitual de neumonía bacteriana.
Los niños con enfermedades crónicas, que corren mayor riesgo de desarrollar otros tipos de neumonía, pueden recibir vacunas adicionales o medicación potenciadora del sistema inmunitario. La vacuna antigripal, aunque es recomendable administrarla también a los niños sanos que tienen 6 meses a 19 años, se recomienda insistentemente a los niños con enfermedades crónicas, como los trastornos cardíacos crónicas, los trastornos pulmonares o el asma. Los bebés prematuros, al estar en mayor situación de riesgo de desarrollar complicaciones graves, pueden recibir tratamientos que protegen temporalmente contra el virus sincitial respiratorio, que puede provocar neumonía en los niños pequeños. A veces los pediatras administran antibióticos como medida profiláctica para prevenir la neumonía en niños que han estado expuestos a personas con determinados tipos de neumonía, como la tos ferina. Los niños con infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) también pueden recibir antibióticos como medida profiláctica para prevenir la neumonía provocada por Pneumocystis carinii. En la actualidad también existen medicamentos antivirales, que se pueden utilizar para prevenir algunos tipos de neumonía de origen vírico o para atenuar sus síntomas. Asimismo, en algunas áreas de alto riesgo, se hacen regularmente cribados anuales de tuberculosis, ya que la detección precoz de la tuberculosis permite prevenir la infección activa por tuberculosis, incluyendo la neumonía. Por lo general, la neumonía no es contagiosa, pero los virus que infectan las vías respiratorias altas y que pueden provocar una neumonía sí lo son, de modo que lo mejor que usted puede hacer es mantener a su hijo alejado de las personas que tengan una infección de las vías respiratorias altas. Si algún miembro de su familia tiene una infección de nariz o garganta, mantenga sus vasos, cubiertos y platos separados de los del resto de la familia, y lávese las manos frecuentemente y tome las medidas preventivas del caso.
Síntomas Comunes
Los síntomas varían, dependiendo de la edad del niño y/o Adolescente de la causa de la neumonía. Algunos de los síntomas más frecuentes son:
Cambios bruscos de temperatura corporal ,titiriteos ,escalofríos , tos repetida y con flemas en algunos casos de lo contrario tos seca, respiración inusualmente y repetidamente rápida, sonidos sibilantes en el area toraxica y ruidos roncos al respirar( se respira con dificultad en algunos casos) hace que los músculos intercostales se retraigan (los músculos de la caja torácica o entre las costillas se hunden con cada respiración) esto conlleva a vómitos,dolor torácico, dolor abdominal y disminución de la actividad
pérdida del apetito o escaso interés por el pecho en los mas pequeños en casos extremos, color azulado, gris o amoratado en los labios y las uñas de las manos. A veces el único síntoma que presenta un niño con neumonía es la respiración rápida. En ocasiones, cuando la neumonía afecta a la parte inferior de los pulmones, ubicada cerca del abdomen, puede no haber ningún problema respiratorio, pero habrá fiebre y dolor abdominal o vómitos.En algunos casos la neumonía es de origen bacteriano, generalmente el niño infectado enferma relativamente deprisa y experimenta una súbita aparición de fiebre alta y respiración inusualmente rápida. Cuando la neumonía es de origen vírico, los síntomas tienden a aparecer de forma más gradual y suelen ser menos intensos que en la neumonía bacteriana. La respiración sibilante es más frecuente en la neumonía vírica. Algunos tipos de neumonía provocan síntomas que dan pistas sobre qué gérmenes están causando la enfermedad. Por ejemplo, en niños mayores y adolescentes, la neumonía provocada por Mycoplasma (también denominada neumonía atípica) se caracteriza por provocar dolor de garganta y de cabeza aparte de los síntomas de neumonía habituales.En los recien nacidos, la neumonía provocada por Chlamydia, además de provocar síntomas leves, puede asociarse a conjuntivitis en ausencia de fiebre. Cuando la neumonía está provocada por la tos ferina, el niño puede tener largos episodios de tos, ponerse cianótico (azul) debido a la falta de aire o emitir un sonido aspirado característico al intentar coger aire.
La neumonía es basicamente una infección pulmonar que puede estar provocada por distintos tipos de gérmenes, como las bacterias, los virus, los hongos y los parásitos. Aunque los distintos tipos de neumonía tienden a afectar a diferentes grupos de edad, la mayoría de las neumonías están provocadas por virus. Algunos de los virus que provocan la neumonía son los adenovirus, el rinovirus, el virus de la influenza, el virus sincitial respiratorio y el virus de la parainfluenza.El período de incubación de la neumonía varía, dependiendo del tipo de virus o bacteria causantes de la infección. Algunos de los períodos de incubación más habituales son: virus sincitial respiratorio, de cuatro a seis días; influenza (gripe), de un dia a tres dias.
Con tratamiento, la mayoría de los tipos de neumonía bacteriana se curan en un plazo de entre una y dos semanas. La neumonía vírica puede durar más. La neumonía provocada por Mycoplasma puede tardar de cuatro a seis semanas en curarse por completo.Los virus y bacterias que provocan la neumonía son contagiosos y se suelen encontrar en los fluidos y secreciones de la boca y de la nariz de una persona infectada. La enfermedad se puede contagiar cuando una persona infectada tose o estornuda cerca de otra persona, y también al compartir vasos, cubiertos y similares y al tocar pañuelos utilizados por una persona infectada.Existen vacunas para prevenir las infecciones por virus o bacterias que pueden provocar algunos Los niños suelen recibir vacunaciones sistemáticas contra la Haemophilus influenzae y la tos ferina (pertusis) a partir de los 2 meses de edad. (La vacuna de la tos ferina o pertusis es la "p" parte de la “triple" o DPT.) En la actualidad también se administra la vacuna contra el neumococo, una causa habitual de neumonía bacteriana.
Los niños con enfermedades crónicas, que corren mayor riesgo de desarrollar otros tipos de neumonía, pueden recibir vacunas adicionales o medicación potenciadora del sistema inmunitario. La vacuna antigripal, aunque es recomendable administrarla también a los niños sanos que tienen 6 meses a 19 años, se recomienda insistentemente a los niños con enfermedades crónicas, como los trastornos cardíacos crónicas, los trastornos pulmonares o el asma. Los bebés prematuros, al estar en mayor situación de riesgo de desarrollar complicaciones graves, pueden recibir tratamientos que protegen temporalmente contra el virus sincitial respiratorio, que puede provocar neumonía en los niños pequeños. A veces los pediatras administran antibióticos como medida profiláctica para prevenir la neumonía en niños que han estado expuestos a personas con determinados tipos de neumonía, como la tos ferina. Los niños con infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) también pueden recibir antibióticos como medida profiláctica para prevenir la neumonía provocada por Pneumocystis carinii. En la actualidad también existen medicamentos antivirales, que se pueden utilizar para prevenir algunos tipos de neumonía de origen vírico o para atenuar sus síntomas. Asimismo, en algunas áreas de alto riesgo, se hacen regularmente cribados anuales de tuberculosis, ya que la detección precoz de la tuberculosis permite prevenir la infección activa por tuberculosis, incluyendo la neumonía. Por lo general, la neumonía no es contagiosa, pero los virus que infectan las vías respiratorias altas y que pueden provocar una neumonía sí lo son, de modo que lo mejor que usted puede hacer es mantener a su hijo alejado de las personas que tengan una infección de las vías respiratorias altas. Si algún miembro de su familia tiene una infección de nariz o garganta, mantenga sus vasos, cubiertos y platos separados de los del resto de la familia, y lávese las manos frecuentemente y tome las medidas preventivas del caso.
Diagnostico - Prevención y Control del Asma
Muchas personas que padecen asma se les diagnostica durante la infancia, pero algunas no descubren que tienen asma hasta la adolescencia. Para poderte diagnosticar este trastorno, el médico te hará preguntas sobre los síntomas que presentas, cómo ha sido tu salud hasta ahora, la salud de tu familia, los medicamentos que estás tomando y otras cuestiones. Esto recibe el nombre de historia médica.
El médico también te hará un examen fisico. Es posible que te mande algunas pruebas. Las pruebas que utilizan los médicos para diagnosticar el asma incluyen la espirometría y la medición del flujo espiratorio máximo, que implican soplar aire dentro de unos aparatos que permiten medir el funcionamiento de los pulmones. Es posible que el médico también te mande pruebas de alergia para determinar si es alguna alergia lo que te está provocando los síntomas de asma, o pruebas especiales de ejercicio (llamadas pruebas de esfuerzo) para determinar si tus síntomas se desencadenan ante la actividad física. Algunas veces los médicos solicitan radiografías de tórax, pero generalmente esta prueba se practica para descartar otros problemas. Es posible que tu médico de cabecera te derive a un especialista para que te diagnostique y trate posibles alergias. Los médicos especializados en el tratamiento del asma incluyen los que se han formado en los campos de la alergia, la inmunología (el funcionamiento del sistema inmune) y la neumología (trastornos que afectan a los pulmones).
¿Cómo se trata el asma?
El asma no se puede curar, pero generalmente se puede controlar y se pueden prevenir las crisis. El asma se trata de dos formas diferentes: evitando los desencadenantes potenciales y con medicación.
Las personas que tienen asma deben evitar las cosas que les provocan los síntomas de asma. Por supuesto, algunas de las cosas que provocan los síntomas no se pueden evitar completamente (¡por ejemplo, coger un catarro!), pero sí se puede controlar la exposición a algunos desencadenantes, como la caspa de los animales domésticos.
En el caso del asma inducido por ejercicio, es preciso controlar el desencadenante (actividad física), más que evitarlo. Hacer ejercicio puede ayudar a una persona a mantenerse sana, y los médicos pueden ayudar a los atletas a encontrar tratamientos que les permitan practicar sus deportes favoritos.
Los médicos tratan cada caso de asma de forma diferente porque tanto la gravedad del asma de cada persona como lo que desencadena los síntomas difieren. Por este motivo, los médicos pueden elegir entre diversos medicamentos. La mayoría de los medicamentos que se utilizan para tratar el asma son inhalados (lo que significa que, para medicarse, hay que inhalar aire), pero los medicamentos para el asma también pueden adoptar la forma de comprimidos o jarabes. Pueden ser de dos tipos:
Medicamentos de alivio rápido que actúan rápidamente para detener la crisis asmática una vez iniciada. Algunos medicamentos se pueden utilizar, en caso necesario, para frenar los síntomas del asma (como las sibilancias, la tos y las dificultades para respirar) en cuanto la persona los empieza a experimentar. Estos medicamentos actúan rápidamente para poner fin a los síntomas, pero sus efectos no son duraderos. También se conocen como medicamentos "de alivio rápido", "de acción rápida" o " de rescate ".
Medicamentos de control a largo plazo para controlar el asma y prevenir las crisis. Mucha gente con asma necesita medicarse diariamente para controlar el asma globalmente. Los medicamentos de control (también llamados "preventivos" o "de mantenimiento") actúan de una forma diferente que los de alivio rápido. Tratan el problema subyacente de la inflamación de las vías respiratorias, en vez de los síntomas (tos, dificultad para respirar, etc.) que ésta provoca. Los medicamentos de control tienen un mecanismo de acción lento y pueden tardar días e incluso semanas en hacer efecto. Aunque es posible que no notes sus efectos del mismo modo que los medicamentos de alivio rápido, el uso regular de los medicamentos de control debería reducir la medida en que necesitas utilizar medicamentos de alivio rápido. Los médicos también recetan medicamentos para minimizar los posibles cambios permanentes en los pulmones que a veces se asocian al hecho de tener asma.
Algunas personas con asma sólo necesitan medicamentos de alivio rápido, mientras que otras utilizan tanto medicamentos de alivio rápido como medicamentos de control para mantener el asma bajo control. Cada persona necesita colaborar estrechamente con su médico para que éste pueda para crear un plan de acción para contrarestrar el asma adecuado para su caso en particular.
Aparte de evitar los desencadenantes y de tratar los síntomas, las personas con asma generalmente necesitan llevar un control de su trastorno a fin de prevenir posibles crisis y ayudar a su médico a que vaya ajustando la medicación cuando sea necesario. Dos de las herramientas que los médicos facilitan a sus pacientes para que lleven a cabo este control son:
Medidor de flujo espiratorio máximo. Este aparato mide lo bien que una persona puede exhalar aire de los pulmones. Cuando el resultado de la medición cae en la zona verde (o buena) significa que las vías respiratorias están abiertas. Un resultado en la zona amarilla significa que existe la posibilidad de que se produzca una crisis asmática. Un resultado en la zona roja indica que la crisis podría ser grave y la persona podría necesitar medicarse o recibir tratamiento inmediatamente — tal vez incluso teniendo que ir al médico o, incluso, a la sala de Urgencias. Las personas que se medican diariamente para controlar los síntomas de asma deben utilizar el medidor de flujo espiratorio máximo por lo menos una o dos veces al día o siempre que presentan síntomas.
Diario de asma. Llevar un diario también puede ser una forma eficaz de prevenir posibles problemas. El hecho de que el paciente registre, días tras día, las mediciones de flujo espiratorio máximo, los momentos en que ocurren los síntomas y cuándo se toma la medicación puede ayudar al médico a desarrollar un programa de tratamiento hecho a medida específicamente para ese paciente.
Controlar el asma
La mejor forma de controlar el asma es previniéndolo. Aunque los medicamentos pueden desempeñar un papel fundamental en la prevención de las crisis, también es muy importante el control ambiental. He aquí algunas de las cosas que puedes hacer para evitar entrar en contacto con los alergenos o irritantes que te provocan las crisis asmáticas:
Mantén tu entorno limpio de alergenos potenciales. Por ejemplo, si una de las cosas que te desencadenan los síntomas es el polvo, retira de las habitaciones que frecuentes las alfombras, moquetas o alfombrillas, donde se pueden cobijar los ácaros del polvo, o bien pásales a menudo la aspiradora. Utilizar fundas a prueba de polvo en las almohadas y colchones también te puede ayudar. Si son los animales domésticos los que te desencadenan los síntomas, no tengas mascotas en casa. Si no puedes vivir sin tu perro o tu gato, no dejes que entre en las habitaciones que más frecuentas y báñalo frecuentemente para librarte de la caspa.
Presta atención a las predicciones meteorológicas y toma precauciones cuando sepas que el tiempo o la contaminación podrían afectarte. Tal vez tengas que quedarte en casa o hacer ejercicio sólo en interiores.
No fumes (si eres fumador, déjalo). Fumar siempre es malo para los pulmones, pero es especialmente nocivo para las persona que tienen asma.
Ten cabeza a la hora de hacer ejercicio. El ejercicio físico es una forma de mantener el cuerpo y la mente sanos, de modo que, si sueles tener crisis asmáticas inducidas por el ejercicio, habla con tu médico sobre cómo puedes controlar tus síntomas. Si tienes una crisis durante un partido o un entrenamiento, deja lo que estás haciendo hasta que remita la crisis o hayas tomado un medicamento de alivio rápido. Cuando desparezcan los síntomas, podrás volver a hacer ejercicio.
¡El asma no tiene que hacerte renunciar a lo que te gusta hacer! No lo dudes. Te exigirá un poco de esfuerzo (¡y memoria!), pero, si te sigue un plan de acción contra el asma, tomas la medicación cuando te toca, aprendes a reconocer tus síntomas y tus desencadenantes y te haces controles médicos regularmente, podrás hacer todo lo que hacen los demás chicos de tu edad. Eso incluye cualquier tipo de actividad fisica deportiva, incluso el Futbol, salir a correr o hacer caminata al aire libre o practicar esquí de montaña, la natación.
El médico también te hará un examen fisico. Es posible que te mande algunas pruebas. Las pruebas que utilizan los médicos para diagnosticar el asma incluyen la espirometría y la medición del flujo espiratorio máximo, que implican soplar aire dentro de unos aparatos que permiten medir el funcionamiento de los pulmones. Es posible que el médico también te mande pruebas de alergia para determinar si es alguna alergia lo que te está provocando los síntomas de asma, o pruebas especiales de ejercicio (llamadas pruebas de esfuerzo) para determinar si tus síntomas se desencadenan ante la actividad física. Algunas veces los médicos solicitan radiografías de tórax, pero generalmente esta prueba se practica para descartar otros problemas. Es posible que tu médico de cabecera te derive a un especialista para que te diagnostique y trate posibles alergias. Los médicos especializados en el tratamiento del asma incluyen los que se han formado en los campos de la alergia, la inmunología (el funcionamiento del sistema inmune) y la neumología (trastornos que afectan a los pulmones).
¿Cómo se trata el asma?
El asma no se puede curar, pero generalmente se puede controlar y se pueden prevenir las crisis. El asma se trata de dos formas diferentes: evitando los desencadenantes potenciales y con medicación.
Las personas que tienen asma deben evitar las cosas que les provocan los síntomas de asma. Por supuesto, algunas de las cosas que provocan los síntomas no se pueden evitar completamente (¡por ejemplo, coger un catarro!), pero sí se puede controlar la exposición a algunos desencadenantes, como la caspa de los animales domésticos.
En el caso del asma inducido por ejercicio, es preciso controlar el desencadenante (actividad física), más que evitarlo. Hacer ejercicio puede ayudar a una persona a mantenerse sana, y los médicos pueden ayudar a los atletas a encontrar tratamientos que les permitan practicar sus deportes favoritos.
Los médicos tratan cada caso de asma de forma diferente porque tanto la gravedad del asma de cada persona como lo que desencadena los síntomas difieren. Por este motivo, los médicos pueden elegir entre diversos medicamentos. La mayoría de los medicamentos que se utilizan para tratar el asma son inhalados (lo que significa que, para medicarse, hay que inhalar aire), pero los medicamentos para el asma también pueden adoptar la forma de comprimidos o jarabes. Pueden ser de dos tipos:
Medicamentos de alivio rápido que actúan rápidamente para detener la crisis asmática una vez iniciada. Algunos medicamentos se pueden utilizar, en caso necesario, para frenar los síntomas del asma (como las sibilancias, la tos y las dificultades para respirar) en cuanto la persona los empieza a experimentar. Estos medicamentos actúan rápidamente para poner fin a los síntomas, pero sus efectos no son duraderos. También se conocen como medicamentos "de alivio rápido", "de acción rápida" o " de rescate ".
Medicamentos de control a largo plazo para controlar el asma y prevenir las crisis. Mucha gente con asma necesita medicarse diariamente para controlar el asma globalmente. Los medicamentos de control (también llamados "preventivos" o "de mantenimiento") actúan de una forma diferente que los de alivio rápido. Tratan el problema subyacente de la inflamación de las vías respiratorias, en vez de los síntomas (tos, dificultad para respirar, etc.) que ésta provoca. Los medicamentos de control tienen un mecanismo de acción lento y pueden tardar días e incluso semanas en hacer efecto. Aunque es posible que no notes sus efectos del mismo modo que los medicamentos de alivio rápido, el uso regular de los medicamentos de control debería reducir la medida en que necesitas utilizar medicamentos de alivio rápido. Los médicos también recetan medicamentos para minimizar los posibles cambios permanentes en los pulmones que a veces se asocian al hecho de tener asma.
Algunas personas con asma sólo necesitan medicamentos de alivio rápido, mientras que otras utilizan tanto medicamentos de alivio rápido como medicamentos de control para mantener el asma bajo control. Cada persona necesita colaborar estrechamente con su médico para que éste pueda para crear un plan de acción para contrarestrar el asma adecuado para su caso en particular.
Aparte de evitar los desencadenantes y de tratar los síntomas, las personas con asma generalmente necesitan llevar un control de su trastorno a fin de prevenir posibles crisis y ayudar a su médico a que vaya ajustando la medicación cuando sea necesario. Dos de las herramientas que los médicos facilitan a sus pacientes para que lleven a cabo este control son:
Medidor de flujo espiratorio máximo. Este aparato mide lo bien que una persona puede exhalar aire de los pulmones. Cuando el resultado de la medición cae en la zona verde (o buena) significa que las vías respiratorias están abiertas. Un resultado en la zona amarilla significa que existe la posibilidad de que se produzca una crisis asmática. Un resultado en la zona roja indica que la crisis podría ser grave y la persona podría necesitar medicarse o recibir tratamiento inmediatamente — tal vez incluso teniendo que ir al médico o, incluso, a la sala de Urgencias. Las personas que se medican diariamente para controlar los síntomas de asma deben utilizar el medidor de flujo espiratorio máximo por lo menos una o dos veces al día o siempre que presentan síntomas.
Diario de asma. Llevar un diario también puede ser una forma eficaz de prevenir posibles problemas. El hecho de que el paciente registre, días tras día, las mediciones de flujo espiratorio máximo, los momentos en que ocurren los síntomas y cuándo se toma la medicación puede ayudar al médico a desarrollar un programa de tratamiento hecho a medida específicamente para ese paciente.
Controlar el asma
La mejor forma de controlar el asma es previniéndolo. Aunque los medicamentos pueden desempeñar un papel fundamental en la prevención de las crisis, también es muy importante el control ambiental. He aquí algunas de las cosas que puedes hacer para evitar entrar en contacto con los alergenos o irritantes que te provocan las crisis asmáticas:
Mantén tu entorno limpio de alergenos potenciales. Por ejemplo, si una de las cosas que te desencadenan los síntomas es el polvo, retira de las habitaciones que frecuentes las alfombras, moquetas o alfombrillas, donde se pueden cobijar los ácaros del polvo, o bien pásales a menudo la aspiradora. Utilizar fundas a prueba de polvo en las almohadas y colchones también te puede ayudar. Si son los animales domésticos los que te desencadenan los síntomas, no tengas mascotas en casa. Si no puedes vivir sin tu perro o tu gato, no dejes que entre en las habitaciones que más frecuentas y báñalo frecuentemente para librarte de la caspa.
Presta atención a las predicciones meteorológicas y toma precauciones cuando sepas que el tiempo o la contaminación podrían afectarte. Tal vez tengas que quedarte en casa o hacer ejercicio sólo en interiores.
No fumes (si eres fumador, déjalo). Fumar siempre es malo para los pulmones, pero es especialmente nocivo para las persona que tienen asma.
Ten cabeza a la hora de hacer ejercicio. El ejercicio físico es una forma de mantener el cuerpo y la mente sanos, de modo que, si sueles tener crisis asmáticas inducidas por el ejercicio, habla con tu médico sobre cómo puedes controlar tus síntomas. Si tienes una crisis durante un partido o un entrenamiento, deja lo que estás haciendo hasta que remita la crisis o hayas tomado un medicamento de alivio rápido. Cuando desparezcan los síntomas, podrás volver a hacer ejercicio.
¡El asma no tiene que hacerte renunciar a lo que te gusta hacer! No lo dudes. Te exigirá un poco de esfuerzo (¡y memoria!), pero, si te sigue un plan de acción contra el asma, tomas la medicación cuando te toca, aprendes a reconocer tus síntomas y tus desencadenantes y te haces controles médicos regularmente, podrás hacer todo lo que hacen los demás chicos de tu edad. Eso incluye cualquier tipo de actividad fisica deportiva, incluso el Futbol, salir a correr o hacer caminata al aire libre o practicar esquí de montaña, la natación.
Posibles Causas del Asma
Se han hecho diversos estudios respecto al Asma pero nadie sabe exactamente cuál es la causa del asma. Se cree que es una combinación de factores ambientales y hasta genéticos (hereditarios). Un adolescente con asma puede tener un padre u otro pariente cercano que tiene asma o la tuvo cuando era niño. De todos modos, el asma no es contagiosa, de modo que no te la puede "pegar" nadie. Los síntomas de asma pueden desencadenarse ante muchas cosas diferentes, y lo que provoca una crisis asmática en una persona puede no tener ningún efecto sobre otra persona que también sea asmática. Las cosas que desencadenan los síntomas de asma se denominan "Desencadenantes de la Crisis". A continuación, se mencionan algunos de los desencadenantes más habituales:
Alergenos . En algunas personas asmáticas, los principales desencadenantes son determinadas sustancias que les provocan reacciones alérgicas. Los alergenos más comunes son los ácaros del polvo (los bichitos microscópicos que viven en el polvo), el moho, el polen, la caspa de los animales, y las cucarachas.
Irritantes y contaminantes transportados por el aire. Algunas sustancias que hay en el aire, como el polvo de tiza o el humo, pueden desencadenar el asma al irritar las vías respiratorias. El humo de los cigarrillos es uno de los principales desencadenantes de los síntomas de asma, y no sólo en los fumadores — el humo al que se exponen los fumadores pasivos también puede desencadenar crisis asmáticas. Los productos perfumados, como los cosméticos, las soluciones limpiadoras y los perfumes, pueden desencadenar síntomas de asma, al igual que los olores fuertes de los vapores de la gasolina o la pintura húmeda. Y algunas investigaciones han permitido constatar que niveles elevados de algunos contaminantes del aire, como el ozono, pueden irritar el tejido sensible de los bronquios, agravando los síntomas del asma en algunas personas que padecen este trastorno. Algunas personas padecen lo que se conoce como asma inducido por ejercicio, que se caracteriza porque los síntomas se desencadenan al hacer ejercicio físico. A pesar de que este tipo de asma puede ser muy frustrante, la mayoría de los casos de asma inducido por ejercicio se pueden tratar para que los afectados puedan seguir practicando sus deportes favoritos. El frío o el aire seco a veces desencadena síntomas de asma en algunas personas, lo que también ocurre con el calor o la humedad extremos.
Infecciones de las vías respiratorias. Los catarros, la gripe y otros trastornos que afectan a las vías respiratorias pueden desencadenar síntomas de asma en algunas personas.
Hay muchas cosas que pueden desencadenar síntomas de asma en las personas que padecen este trastorno. Por ejemplo, en las chicas, el asma puede empeorar durante el período premenstrual (poco antes de la menstruación). E incluso la risa, el llanto o los bostezos pueden hacer que las vías respiratorias se contraigan en las personas con asma, desencadenando una crisis de esta enfermedad .
Alergenos . En algunas personas asmáticas, los principales desencadenantes son determinadas sustancias que les provocan reacciones alérgicas. Los alergenos más comunes son los ácaros del polvo (los bichitos microscópicos que viven en el polvo), el moho, el polen, la caspa de los animales, y las cucarachas.
Irritantes y contaminantes transportados por el aire. Algunas sustancias que hay en el aire, como el polvo de tiza o el humo, pueden desencadenar el asma al irritar las vías respiratorias. El humo de los cigarrillos es uno de los principales desencadenantes de los síntomas de asma, y no sólo en los fumadores — el humo al que se exponen los fumadores pasivos también puede desencadenar crisis asmáticas. Los productos perfumados, como los cosméticos, las soluciones limpiadoras y los perfumes, pueden desencadenar síntomas de asma, al igual que los olores fuertes de los vapores de la gasolina o la pintura húmeda. Y algunas investigaciones han permitido constatar que niveles elevados de algunos contaminantes del aire, como el ozono, pueden irritar el tejido sensible de los bronquios, agravando los síntomas del asma en algunas personas que padecen este trastorno. Algunas personas padecen lo que se conoce como asma inducido por ejercicio, que se caracteriza porque los síntomas se desencadenan al hacer ejercicio físico. A pesar de que este tipo de asma puede ser muy frustrante, la mayoría de los casos de asma inducido por ejercicio se pueden tratar para que los afectados puedan seguir practicando sus deportes favoritos. El frío o el aire seco a veces desencadena síntomas de asma en algunas personas, lo que también ocurre con el calor o la humedad extremos.
Infecciones de las vías respiratorias. Los catarros, la gripe y otros trastornos que afectan a las vías respiratorias pueden desencadenar síntomas de asma en algunas personas.
Hay muchas cosas que pueden desencadenar síntomas de asma en las personas que padecen este trastorno. Por ejemplo, en las chicas, el asma puede empeorar durante el período premenstrual (poco antes de la menstruación). E incluso la risa, el llanto o los bostezos pueden hacer que las vías respiratorias se contraigan en las personas con asma, desencadenando una crisis de esta enfermedad .
El Asma
El asma una enfermedad respiratoria que afecta a los pulmones y que hace que una persona tenga dificultades para respirar. Es un trastorno frecuente: en muchas partes del mundo y por diversos factores, por ejemplo, hay más de 96 millones de niños y adolescentes con este problema en el mundo.El asma afecta a los bronquios y bronquiolos. Cuando una persona respira normalmente, el aire le entra por la nariz o por la boca y después baja por la tráquea y los bronquios hasta llegar a los pulmones, desde donde es expulsado de nuevo al exterior. Pero las personas que padecen asma tienen una propensión a que se les inflamen las vías respiratorias. Es decir, a que se les hinchen y produzcan grandes cantidades de una mucosidad muy densa. También son extremadamente sensibles, o hiperreactivas a ciertas cosas, como el ejercicio físico, algunas sustancias inflamable,el polvo o el humo de los cigarrillos puede desatar una crisis de asma.
Esta hiperreactividad hace que los músculos lisos que recubren las vías respiratorias se tensen y se contraigan. La combinación de la inflamación de las vías respiratorias y la contracción de los músculos que las recubren provoca un estrechamiento de dichas vías que dificulta el paso del aire.
En la mayoría de la gente que tiene asma, las dificultades para respirar ocurren periódicamente. Cuando esto ocurre, se denomina crisis asmática también conocida como ataque, episodio, o exacerbación de asma.
Cuando una persona tiene una crisis asmática puede toser, tener sibilancias (emitir un sonido como "un pito" al respirar), faltarle el aliento y sentir una fuerte opresión en el pecho. Muchas personas con asma comparan un episodio de asma con la sensación de intentar respirar a través de una cañita — cuesta muchísimo hacer llegar el aire a los pulmones y expulsarlo al exterior. Una crisis asmática puede durar varias horas, o más tiempo si la persona no se medica adecuadamente. Cuando remite la crisis, generalmente la persona se encuentra mucho mejor. Entre crisis, la respiración puede parecer normal, o se pueden seguir presentando algunos síntomas, como la tos. Algunas personas con asma tienen siempre la sensación de que les falta el aliento. Otras personas con este trastorno pueden toser sólo por la noche o mientras hacen ejercicio y pueden no tener nunca una crisis perceptible.
Esta hiperreactividad hace que los músculos lisos que recubren las vías respiratorias se tensen y se contraigan. La combinación de la inflamación de las vías respiratorias y la contracción de los músculos que las recubren provoca un estrechamiento de dichas vías que dificulta el paso del aire.
En la mayoría de la gente que tiene asma, las dificultades para respirar ocurren periódicamente. Cuando esto ocurre, se denomina crisis asmática también conocida como ataque, episodio, o exacerbación de asma.
Cuando una persona tiene una crisis asmática puede toser, tener sibilancias (emitir un sonido como "un pito" al respirar), faltarle el aliento y sentir una fuerte opresión en el pecho. Muchas personas con asma comparan un episodio de asma con la sensación de intentar respirar a través de una cañita — cuesta muchísimo hacer llegar el aire a los pulmones y expulsarlo al exterior. Una crisis asmática puede durar varias horas, o más tiempo si la persona no se medica adecuadamente. Cuando remite la crisis, generalmente la persona se encuentra mucho mejor. Entre crisis, la respiración puede parecer normal, o se pueden seguir presentando algunos síntomas, como la tos. Algunas personas con asma tienen siempre la sensación de que les falta el aliento. Otras personas con este trastorno pueden toser sólo por la noche o mientras hacen ejercicio y pueden no tener nunca una crisis perceptible.
Gripe o Influenza
La Gripe
Esta enfermedad llamada y muy conocida gripe, gripa o influenza es una infecciosa y a la vez contagiosa de animales como los mamíferos y las aves y la causa es por un virus de ARN . Esta famosa palabra proviene de la lengua procedente del país de Francia llamada "gripe" y su sinónimo la influenza procede del idioma del país de la bota. Esta enfermedad afecta básicamente a los seres humanos a sus vías respiratorias iniciándose como lo que llama catarro o resfrió de atardecer por los cuales conlleva a una cadena procesal de síntomas físico- corporales como dolor de garganta, subida de temperatura corporal ( Fiebre) una intensa debilidad y dolores musculares y de articulaciones, y también el dolor de cabeza con el proceso también llega la tos que es venidera con expectoraciones de un liquido mucoso llamado flema de no llevar un tratamiento adecuado y preventivo esto puede desatar a llevar a un cuadro de Neumonía donde se implicarían los bronquios y pulmones en algunos casos esto ataca a niños menores de cuatro años y los ancianos en adelante y puede ser mortal, que puede resultar mortal, La Influenza o gripe se transmite con el contagio de saliva o mucosa o al dar un fuerte estornudo cargadas de virus. Los virus de la gripe resisten más en ambiente seco y frío. Pueden conservar su capacidad infecta durante una semana a la temperatura del cuerpo humano, durante 30 días a 0 °C y durante mucho más tiempo a menores temperaturas.
miércoles, 29 de abril de 2009
Curiosidades de la Gripe por que H1 y N1
Porque H1 y N1
El virus de la Influenza o de la gripe, a diferencia o comparacion de las bacterias, no viven autonomamente ella necesitan siempre vivir dentro de una célula para tomar su aparato reproductor, procearse y luego salir a invadir otras células sanas. La puerta de ingreso que usan para introducirse a una célula tiene el nombre de Hemaglutinina; y el mecanismo que usan para salir se llama Neuroaminidasa. Los virus de la gripe se clasifican de acuerdo a sus llaves de entrada H y de salida N.Este virus que tanta alerta y tiene conmocionado a parte del mundo se encuentra ahora en México es un H1N1, mientras que el virus aviario que nos asustó en el año 2005 era un H5N1 y la que ocasionó la pandemia en el año 1918 fue un H1N1. Dentro de cada la camada de virus H1N1 o H3N1 por ejemplo pueden existir muchas subcepas como la que ahora nos afecta, que es una subcepa de la H1N1.
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